• Blogs
  • Derecho Penal
  • La AN confirma la validez de las escuchas aportadas como prueba en la denuncia que inició la causa...

La AN confirma la validez de las escuchas aportadas como prueba en la denuncia que inició la causa por el «Caso Gürtel»

Fuente: La Ley.

(AN, Sala de lo Penal, S 172/2013, 28 Jun. Ponente: Martel Rivero, Juan Francisco)

Estamos en presencia de una nueva resolución judicial de amplia repercusión y cobertura mediática, esta vez, por su importancia en el desarrollo y avance de la denominada «Trama Gürtel». Y es que la Audiencia Nacional ha confirmado el Auto dictado por el Juzgado Central de Instrucción núm. 5 que denegó la solicitud de nulidad y declaración de ilicitud, como prueba, de las conversaciones grabadas entre varios imputados, aportadas junto a la denuncia que dio inicio precisamente a la instrucción de la causa.

El Auto declara que dichas grabaciones no están afectadas por la tacha de nulidad e ilicitud prevista en el art. 11.1 inciso 2º LOPJ, por inexistencia de la alegada violación de derechos fundamentales (especialmente los derechos a la intimidad personal y al secreto de las comunicaciones, consagrados en el art. 18.1 y 3 de la CE).

Tres son los argumentos fundamentales en que el tribunal basa su fallo: en primer lugar, en la consolidada doctrina del TC y del TS sobre la validez de las grabaciones que aporta una persona de la conversación que mantiene con su interlocutor, no vulneradoras del secreto a las comunicaciones; en segundo lugar la no aplicabilidad al supuesto analizado, en contra de la tesis de los recurrentes, de la doctrina sobre invalidez de la prueba obtenida mediante la técnica periodística de la "cámara oculta"; y en tercer lugar en la no vulneración del derecho a la intimidad del ámbito de la esfera privada, al haber exteriorizado los contertulios, de forma espontánea y voluntaria sus puntos de vista sobre negociaciones para la obtención de anómalas ventajas económicas aprovechándose de las relaciones personales con determinados dirigentes políticos, susceptibles de ser consideradas delictivas. En este sentido la AN avala la actuación del denunciante, aportando las escuchas, en el deber de denunciar que tiene cualquier particular cuando tiene noticia de la perpetración de un delito.

Respecto al primer asunto, el Auto desglosa y realiza una magnífica recopilación de cita jurisprudencial sobre las principales sentencias que han marcado la doctrina de nuestro más alto Tribunal y también del TS sobre la vulneración del derecho al secreto de las comunicaciones. Así, recuerda que quien graba una conversación de otros atenta, independientemente de toda otra consideración, al derecho reconocido en el art. 18.3 CE; por el contrario, quien graba una conversación con otro no incurre, por este sólo hecho, en conducta contraria al precepto constitucional citado. El secreto de las comunicaciones se vulnera cuando un tercero no autorizado interfiere y llega a conocer el contenido de las que mantienen otras personas, pero no cuando uno de los comunicantes se limita a perpetuar, mediante grabación mecánica, el mensaje emitido por el otro. Aunque esta perpetuación se haya hecho de forma subrepticia y no autorizada por el emisor del mensaje y aunque éste haya sido producido en la creencia de que el receptor oculta su verdadera finalidad, no puede ser considerado el mensaje secreto e inconstitucionalmente interferido: no es secreto porque ha sido publicado por quien lo emite y no ha sido interferido porque lo ha recibido la persona a la que materialmente ha sido dirigido y no por un tercero interpuesto.

Y aplicando tal doctrina al caso sometido a su enjuiciamiento, concluye la Sala que la grabación realizada por el ex concejal denunciante con imputados en la causa, entre ellos el principal implicado y cabecilla de la trama, no conculca el derecho constitucional, puesto que no es una conversación "de otro" sino "con otro". Aunque fue subrepticia, la grabación se produjo en un marco de confianza en el que los interlocutores se manifestaron libremente, sin presiones ni provocaciones externas, y sin incidir en ámbitos íntimos afectantes a la esfera de la personalidad.

Por otro lado, argumenta también la Sala que no se puede equiparar el caso a la técnica periodística de "cámara oculta", en la que se emplean métodos de disimulación para sacar a la luz datos y noticias que sin ellos no se hubieran exteriorizado por las personas entrevistadas. En el caso analizado no ha mediado el engaño ni la presión, y tampoco se han extraído datos que afectan a la zona más intrínseca de la personalidad.

Cabe destacar, por último, en el fundamento final que la Audiencia destina a analizar aspectos colaterales, una vez abordada ya la materia central, la no apreciación de conducta espuria o anómala del denunciante, sino ánimo de esclarecer hechos con apariencia de delictivos; también la extrañeza que expresan los magistrados por el hecho de que la petición de nulidad por las partes se hubiera presentado tres años y seis meses después del alzamiento del secreto de las actuaciones, a pesar de las oportunidades procesales ofrecidas desde el inicio de la causa. De ello, afirma la Sala, sólo se puede racionalmente inferir la debilidad de los argumentos en que basaron sus pretensiones anulatorias del procedimiento.

¡Consejos!

Añade información a tu Perfil para que los demás sepan algo sobre ti