Historias de la Justicia: Autores, cómplices y encubridores... Quién es quién

Fuente: CGPJ.

La violación de la norma o la comisión de un delito no siempre corresponde a la acción de un solo individuo, en ocasiones es necesaria la concurrencia de diversas personas, que combinen sus esfuerzos para conseguir el resultado delictivo.

En la comisión de un delito pueden intervenir varias personas y la responsabilidad criminal depende de su grado de participación. Cuando interviene una sola persona, resulta sencillo decir que es ella el autor; los problemas surgen cuando actúan más de uno. 

La teoría del delito dispone que los responsables criminales son los autores, los cómplices y los encubridores, aunque estos últimos en menor medida puesto que no participan directamente en el crimen. 

Los jueces tienen que verificar cuál ha sido el grado de participación de cada uno de ellos para imponerles la correspondiente pena. 

Según nuestro Código Penal son autores de un delito quienes realizan el hecho por sí solos, conjuntamente o por medio de otro del que se sirven como instrumento. 

Aunque también se considera autor a aquellas personas que inducen directamente a otro a ejecutar un delito o los que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado. 

Los cómplices son personas que auxilian o prestan los medios para la realización del delito, aunque su cooperación hubiera podido ser sustituida. La complicidad se configura en el Código penal como una forma de cooperación no necesaria en la comisión del delito que, por su menor entidad material, se castiga automáticamente con una pena inferior en grado a la prevista para el autor.

Por su parte, los encubridores son aquellas personas que, conociendo que se ha producido un delito y no actuando como autores o cómplices, intervienen con posterioridad auxiliando a los delincuentes, ocultando el delito o ayudando al culpable a fugarse.

El juez debe indagar quién responde como autor y quién como partícipe. Esta es la gran distinción que se establece en la doctrina entre autoría y participación. 

Los inductores y los cooperadores necesarios no son autores, aunque el Código penal los sancione con la misma pena que al autor, mientras que los cómplices, por el contrario, son sancionados con una pena menor, ya que no son autores sino partícipes, al igual que los encubridores.