Declarado responsable el Servicio Andaluz de Salud por el infarto sufrido por un cirujano sometido a altos niveles de estrés (TSJ Andalucía, Sala Social, S 6 Feb. 2014, Rec. 929/2013)

El TSJ Andalucía ha estimado que de no haberse producido omisiones en el deber de vigilancia del estado de salud del trabajador por parte del SAS no se le hubiera impuesto la realización de una intervención quirúrgica de prolongada duración, recién acabada la cual se produjo el episodio coronario.

TSJ Andalucía, Sala Social, S 6 Feb. 2014, S 350/2014, Ponente: Lozano Moreno, Luis

El Servicio Andaluz de Salud recurrió en suplicación la sentencia del Juzgado que le impuso el abono de un recargo en las prestaciones de seguridad social derivadas de accidente de trabajo, por falta de medidas de seguridad. En su defensa, mantiene que no hubo tal infracción, negando en cualquier caso la relación de causalidad de aquella, y del trabajo, con el infarto de miocardio sufrido por el cirujano en tiempo y lugar de trabajo, alegando que se había producido a consecuencia de una patología común preexistente.

Sin embargo, del relato fáctico se deduce que el trabajador, cirujano cardiovascular al servicio del SAS, sufrió el infarto tras llevar a cabo una intervención quirúrgica que se prolongó durante 9 horas, cuando salía del quirófano y, por tanto, todavía dentro de las instalaciones del Hospital. En concreto, venía ocupando el puesto de Jefe de Servicio de Cirugía Cardiaca Pediátrica y, en esa condición, ha venido demandando periódicamente refuerzo de plantilla ante la imposibilidad de hacer frente al volumen de intervenciones del hospital, lo que conllevaba el aumento de las listas de espera y otros problemas de cobertura de bajas y vacaciones. También ha quedado demostrado que padecía hipertensión arterial severa, habiendo sido visto al respecto desde el año 2002 por el Servicio de Medicina Interna y en 2003 solicitó que se le reconociese por el Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública, sin que desde entonces se le practicara otro reconocimiento médico de prevención de riesgos ni se le facilitara formación o información sobre riesgos laborales.

Ante estos hechos, razona la Sala que, dada la naturaleza de la dolencia en la que tiene incidencia el sometimiento a niveles elevados de estrés, resulta lógico concluir que si se le hubiera sometido a reconocimientos médicos periódicos y se hubiera valorado su puesto de trabajo, se hubiese detectado el riesgo físico del trabajador para llevar a cabo intervenciones quirúrgicas de tan prolongada duración.