Dolo eventual y teoria del asentimiento

Dolo eventual y teoria del asentimiento

Última actualización de en David Padrón

Categorías: Derecho Penal

Sentencia: 97/ 2007
fecha: 12/02/2007
Ponente: Julián Sánchez Melgar
Recurso nº: 1175/ 2006

RESUMEN: Delito contra la salud pública, en grado de tentativa. Dolo eventual y teoría del asentimiento.

En efecto, los hechos probados narran que, detectada droga en un paquete
postal internacional en la Jefatura del Servicio Fiscal y Aeroportuario
del aeropuerto de Madrid-Barajas, se obtuvo la pertinente autorización
judicial para efectuar la entrega controlada del mismo. El paquete
procedía de las Antillas e iba dirigido a Emmanuel Nwaodu en determinada
localidad de Almería, que se cita en el factum, en donde se ubica un
locutorio. Personada allí la Guardia Civil, y preguntado por el
destinatario del envío postal, se presentó a recogerlo el acusado, ahora
recurrente, quien dijo ser Emmanuel Nwaodu, exhibiendo un pasaporte
nigeriano a nombre de dicha persona, el cual “se hizo pasar por éste para
recoger el paquete”; inmediatamente, se procedió a su detención, y fue
trasladado a dependencias judiciales donde, a su presencia, se abrió el
mismo, resultando contener cocaína, con un peso neto de 251,40 gramos y
una pureza en principio activo del 31.88 por 100. Los funcionarios de la
Guardia Civil intervinieron al acusado otro pasaporte, también
correspondiente a la República de Nigeria, a nombre de Peter James, que es
su verdadera identidad, junto con facturas de teléfono, libretas
bancarias, tarjetas de sanidad, a nombre igualmente de Peter James, y
finalmente, 270 euros, sin que se especifique mayor concreción en el
relato fáctico sobre la procedencia de tal dinero.

Se queja el recurrente de que su verdadera identidad es la de Peter James,
siendo así que en el encabezamiento de la sentencia recurrida se dice que
las actuaciones se han seguido contra Emmanuel Nwaodu, cuyo verdadero
nombre es Peter James, con todas sus circunstancias personales (Pasaporte
número A-1425091). Y se acusa a los funcionarios de la Guardia Civil de no
llevar a cabo mayores investigaciones sobre su verdadera identidad, siendo
así que es de ver en el folio 31 que, al ser informado de sus derechos
constitucionales, desea no declarar, lo que vuelve a insistir a presencia
de letrado y de intérprete de inglés, al folio 35 de la causa. Al folio 65
(y siguientes), en su declaración judicial, ya explica que fue a recoger
el paquete por encargo de Emmanuel Nwaodu, que éste se encontraba en
Alemania, y que pensaba que era ropa de niño.

Y con respecto a la enervación de la presunción de inocencia, ya se expone
su colaboración en la recepción del paquete, a título de tentativa
delictiva (aspecto éste no discutido en esta instancia casacional), lo que
fue acreditado por las diligencias sumariales en donde consta todo el
desarrollo que se ha dejado expuesto más arriba, junto a las declaraciones
de los funcionarios de la Guardia Civil intervinientes, y en lo tocante a
que desconocía la verdadera naturaleza del envío, la Sala sentenciadora de
instancia valora las distintas versiones del acusado (también dijo que se
trataba de un CD de música para una fiesta que se pretendía hacer a la
hija del tan citado Emmanuel Nwaodu), y lo extraño de tener el pasaporte
original de este último, cuando dijo que Emmanuel estaba en Alemania de
viaje, cuando lo legal es viajar con dicho documento al extranjero, así
como que en momento alguno el acusado dijo al recoger el paquete que él no
era el destinatario, sino que lo era una tercera persona, de quien
portaría su pasaporte. Los funcionarios actuantes declararon que se hizo
pasar por él, sin mayores comentarios ni aclaraciones; finalmente, la Sala
sentenciadora de instancia analiza la máxima de experiencia de que los
envíos con droga no se dejan, a causa de su gran valor, al albur de quien
los quiera recoger, sino que este extremo es ordinariamente planeado con
todo detalle, como mercancía valiosa que es.

Y respecto al desconocimiento, el Tribunal “a quo” reseña la doctrina
jurisprudencial acerca del dolo eventual, y la teoría del asentimiento, de
modo que incumbe a quien lleva a cabo una acción el despejar las dudas que
puedan surgir acerca de la verdadera naturaleza y contornos de su misma
estructura. En otras palabras: quien se pone en situación de ignorancia
deliberada, sin querer saber aquello que puede y debe saber, está
asumiendo y aceptando todas las consecuencias del ilícito actuar en que
voluntariamente participa.

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