Psicopatia.

Psicopatia.

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Categorías: Derecho Penal

AUTO 169/2005
de Recurso:463/2004
Fecha Auto: 24/02/2005
Ponente Excmo. Sr. D.: Enrique Bacigalupo Zapater

Pero es más, aún entrando en el fondo, hemos de llegar a la misma conclusión, pues la jurisprudencia de esta Sala (SSTS 1798/2001, de 13 de octubre y 642/2002, de 17 de Marzo) tiene sentado que para la apreciación de la eximente, completa o incompleta, de anomalía o alteración psíquica no basta con la constatación de la existencia de tal defecto, sino que es necesario que se acredite que, a causa del mismo, el que comete la infracción no puede comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión o que esa capacidades se encuentran profundamente disminuidas. Pues como se dice en STS 437/2001, de 22 de marzo, en la determinación de la existencia de estas anomalías, a través de la prueba pericial, pueden distinguirse dos fases: En una primera, se trata exclusivamente de determinar su existencia con todos sus contornos, lo que corresponde a los peritos médicos y, en la segunda, la determinación de sus efectos en cuanto a la imputabilidad del sujeto, corresponde en exclusiva al Tribunal sentenciador, que necesariamente ha de tener en cuenta las circunstancias del hecho mismo para ponerlas en relación con la anomalía apreciada por los peritos, determinando de esta forma la capacidad de culpabilidad del sujeto en relación con el hecho concreto imputado.

La jurisprudencia, sigue diciendo la STS 642/2002, ha sido en general reacia a reconocer eficacia atenuatoria a los trastornos de la personalidad o psicopatías, con mayor razón cuando no han sido calificados de graves. Si bien, en la actualidad, tienen encaje en el art. 20.1, pues se trata sin duda de anomalías o alteraciones psíquicas, por lo que es necesario atender a sus características y a las peculiaridades del hecho imputado para precisar sus concretos efectos.

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