Estado pasional en T. Drogas.Incompatibilidad.

Estado pasional en T. Drogas.Incompatibilidad.

Última actualización de en David Padrón

Categorías: Derecho Penal

de Recurso :123/2004
Fecha Auto: 02/07/2004
Ponente Excmo. Sr. D.: Luis-Román Puerta Luis

No obstante, en cuanto a la circunstancia del artículo 21.3º del Código Penal, ni el arrebato, ni la obcecación son compatibles con la dinámica de los hechos tal y como vienen recogidos, pues la propia acusada relata que hizo el viaje porque no tenía trabajo y que necesitaba el dinero para atender los gastos de su madre que se encontraba enferma, necesitada de un marcapasos.

Aún partiendo de la hipótesis de la veracidad de la enfermedad de la madre, de la cual no existe constancia en las actuaciones, ésta, por sí sola, resulta insuficiente para generar una alteración o estímulo emocional de tal intensidad como para apreciar cualesquiera de las alternativas que contempla el artículo 21,.3º del Código Penal.

La atenuante tercera del art. 21 del C. Penal, denominada de "estado pasional", que evidentemente no se ha establecido para privilegiar reacciones coléricas, opera en la importancia que tienen ciertos estímulos en sujetos con personalidades psicopáticas, originándoles una disminución pasajera de influencia notoria en su capacidad (o juicio) de culpabilidad. Esta atenuante tiene, en consecuencia, su límite superior en el trastorno mental transitorio y su inferior está constituido por el simple acaloramiento (e incluso aturdimiento). Tal estado pasional tiene que tener una intensidad suficiente para romper los mecanismos inhibitorios, de modo que el sujeto se encuentre inmerso en una situación emotiva que la ley ha denominado como de "arrebato" u "obcecación". El primero ha sido definido por nuestra jurisprudencia como una "especie de conmoción psíquica de furor" y la segunda como "un estado de ceguedad y ofuscación", con fuerte carga emocional el primero y acentuado substrato pasional la segunda (STS 2.7.1988); otras veces, se les relaciona con su duración temporal, y así, el "arrebato como emoción súbita y de corta duración" y "la obcecación es más duradera y permanente" (STS 28.5.1992); la primera está caracterizada por lo repentino o súbito de la transmutación psíquica del agente, diferenciándose de la obcecación por la persistencia y la prolongación de la explosión pasional que ésta representa (STS de 25 de enero de 2002).

Tales situaciones se compadecen mal con la conducta de la acusada.

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