Eximente. Requisitos .Necesidad racional del medio empleado

Recurso Nº: 2407/2003
Fecha: 29/09/2004
Ponente Excmo. Sr. D. Francisco Monterde Ferrer

B) Esta Sala viene reiteradamente afirmando que la eximente de legítima defensa exige para su posible estimación la concurrencia de los siguientes requisitos: a) agresión ilegítima (consistente en la puesta en peligro de bienes jurídicamente protegidos -vida, patrimonio, etc.-, consecuencia de una acción o conducta actual, inminente, real e injusta, en el sentido de fuera de razón o inesperada), que constituye el presupuesto esencial de toda legítima defensa -completa o incompleta- y que, en principio, no cabe apreciar en lo supuestos de riña entre dos o más personas mutuamente aceptada; .b) necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla; c) falta de provocación suficiente por parte del que se defiende; y, finalmente, d) ánimo de defensa en el sujeto, como elemento subjetivo que debe apreciarse en la conducta enjuiciada (STS de 18 de octubre de 1.999).
C) Como quiera que es cuestión pacífica y que el motivo no cuestiona la existencia de una agresión ilegítima iniciada por el recurrente, y la falta de provocación suficiente por parte de Juan Carlos, pareciendo deducirse que la voluntad impugnatoria se centra en la concurrencia del tercer elemento: la necesidad del medio utilizado por éste para repeler la agresión ilegítima de que fue objeto. Esta Sala -STS de 1 de abril de 2004- tiene declarado que en sede teórica, la necesidad racional del medio empleado para repeler la agresión, se ha reconducido a la necesidad concreta del medio defensivo empleado, referido tanto al objeto material o instrumento empleado, como a la forma de utilización -SSTS de 5 de abril y 27 de septiembre de 1.995-. Evidentemente en esta cuestión sobrevuela la idea de proporcionalidad entre la agresión y su respuesta, pero a este juicio de proporcionalidad debe llegarse desde la legitimidad que supone la necesidad de la respuesta por quien ha sido injustamente agredido porque el ordenamiento jurídico no consiente su paciente vulneración, antes bien se reconoce la legalidad de la respuesta por el agraviado, de acuerdo con el brocardo "deficiente magistratu, populus est magistratu", es decir, legitimidad de la autodefensa ante la imposibilidad de acudir a la respuesta institucional. Ello supone que en situación de legítima defensa, podrán aparecer justificados supuestos que no lo estarían en una situación de estado de necesidad -conflicto de bienes jurídicos- dada la exigencia en este caso de que el mal causado no sea mayor que el que se trate de evitar.
Así enmarcado el juicio de proporcionalidad desde la necesidad de responder al ataque, la jurisprudencia de esta Sala ha estimado que el mismo debe ser verificado de manera flexible y atendiendo a criterios derivados de máximas de experiencia en una análisis concreto de las circunstancias de cada caso. Se trata de una Proporcionalidad racional, y no matemática teniendo en cuenta el punto de vista objetivo y subjetivo, es decir, semejanza de armas o instrumentos empleados y situación concreta de los contendientes.

Navegación

¡Consejos!

¿Quieres reportar contenido inapropiado? Mientras estés visualizando el contenido inapropiado clickea en la imagen del perro guardian que se encuentra en la parte superior derecha de la Web y el contenido será reportado.